Cuando decidí separarme de mi pareja, nunca pensé que terminaríamos peleando tanto. El tema de los niños era complicado, pero la mediación fue una salvavidas. Al final, llegamos a un acuerdo que funciona para todos, especialmente para nuestros hijos. Recomiendo la mediación a cualquiera que esté en una situación parecida, ¡es mucho mejor que ir a juicio!
María González
madre 32 años










